Editorial Todo Pocket PC: World of Warcraft, un peligroso mundo paralelo.
por
publicado el 31 de January de 2011 11:30
Número de lecturas: 4043
“World of Warcraft es más adictivo que la cocaína y el crack”. Un grupo de terapeutas suecos definían de así a este juego, añadiendo que “se trata del producto más peligroso del mercado”. Estas tremebundas aseveraciones eran suficientes para despertar el interés de cualquiera, incluyendo el mío, aún teniendo en cuenta que la noticia de los terapeutas fuera publicada hace año y medio. Pero es que World of Warcraft sigue de rabiosa actualidad, ya que este pasado diciembre fue puesta a la venta la última gran expansión, Cataclysm, comprada e instalada por millones de usuarios en todo el mundo. Y teniendo en cuenta que el juego original fue presentado en noviembre de 2004 sólo se puede llegar a la conclusión de que realmente algo extraño ocurre con este título. Así que tocaba ponerse a investigar.
¿Formas eficientes de conocer a la comunidad WoW? Infiltrándose en ella. Entendiendo su jerga y sobretodo, comprendiendo el mecanismo del juego. Lo primero fue relativamente fácil, ya que existen miles de recursos en la web donde debatir acerca de WoW. Incluso Blizzard, la madre que lo parió, tiene un foro público donde todos sus clientes pueden intercambiar opiniones acerca de sus personajes, razas o funciones. Lo segundo fue un poco más difícil, porque leyendo a los jugadores de WoW uno se da cuenta que el maltrato al diccionario que dispensan los jóvenes con el lenguaje SMS no es nada comparado con la jerga usada por un jugador veterano de WoW. Disparates tales como farmear, levear, nerfear, anglicismos como enchants, alters, pull o casuals, o abreviaciones como maz o repu están a la orden del día. Y lo tercero, comprender la mecánica del juego es algo ya reservado a alguien que disponga de mucho, mucho tiempo libre, y paciencia, toneladas de paciencia.
Para quien no conozca al WoW, un pequeño resumen. En teoría se trata de un MMORPG, siglas que responden a algo parecido a juego de rol multijugador online. En la práctica, la definición es algo más compleja. Efectivamente es un juego que requiere conexión a internet porque el usuario interactúa con cientos de personas, miles según el servidor pero de rol le queda ya poco. WoW es un juego que nunca se pone en pausa ni nunca se acaba. Es un mundo virtual que sigue rodando a pesar que el usuario no esté conectado. Y como buen mundo virtual, en WoW encontrarás de todo, desde profesiones y habilidades, a subastas donde vender los objetos creados gracias a tus profesiones. Todo mundo virtual necesita de sus ciudades. Y WoW las tiene. Para cada facción hay las suyas, y en ellas podrás encontrar de todo. Tiendas, bancos, mercaderes, artesanos, soldados que dan misiones, medios de transporte, subastas y un largo etcétera.
Los personajes parten del nivel 1 y el objetivo es llegar al nivel máximo disponible, 85 en la actual expansión Cataclysm, y equiparse, algo primordial para sentirse realizado. Un jugador novel puede tardar en alcanzar el nivel máximo entre 1500 y 2000 horas de juego. Un jugador experimentado puede hacerlo en la mitad de tiempo o incluso menos, dependiendo del grado de conocimiento de WoW que tenga y también de si es ayudado por algún amigo con personaje de nivel 85, gracias al cual podrá completar las misiones de forma mucho más rápida. Durante el camino tendrá que hacer centenares, miles de misiones repetitivas, del tipo “ve ahí, mata 8 jabalíes y vuelve”. En algunas zonas las misiones podrán ser algo más originales pero la base es la misma. Cada misión completada son puntos de experiencia que suman al nivel del personaje. Llegados a este punto, el juego puede parecer interesante. Pero si quedamos en que el nivel máximo es el 85 y puede llegarse a él en 1500 horas si no sabes de qué va WoW, ¿Como puede ser que haya muchos jugadores que acumulen entre 5.000 y 10.000 horas de juego en un solo personaje, algunos incluso más de 10.000? Y lo peor de todo, ¿Como es posible que haya jugadores con hasta 8 personajes que acumulen entre todos más de 20.000 horas de juego?
Al tratarse de un juego en línea y poder interactuar con otros jugadores, puedes ver otros personajes y compararlos con el tuyo. Así que otro objetivo es ser más poderoso que los demás. Para ello hay mucho trabajo por delante. Lo primero, el sistema de logros. Cada jugador tiene un contador de logros donde se acumulan puntos que se obtienen de recompensas algo más costosas de conseguir. Otro detalle son las profesiones. También tienen una puntuación y alcanzar la máxima disponible se consigue a base de repetir 3 o 4 misiones muchos días y crear objetos. Otro punto importante es la equipación del personaje. Cuanta mejor equipación, mayor status dentro del juego. Además, llevar un equipo de nivel alto significa ser un jugador de los que pasa media vida en el WoW, algo apreciado por la comunidad. Para conseguirla hay dos opciones, montar grupos de cinco personas y pasar hora y media o dos en zonas concretas del juego llamadas mazmorras y sumar puntos para cambiar por equipo, o apuntarse a bandas de 10 o 25 donde las recompensas son directamente piezas de equipo.
Llegados a este punto puede que a alguno le entre el gusanillo por probar este juego. Sigue leyendo para que tengas todos los datos en la mesa antes de dar el paso.
Analizando las quejas de los propios usuarios, el modo de funcionamiento y sobretodo, leyendo las guías creadas para facilitar la vida a los jugadores la conclusión es definitiva: Blizzard ha creado un monstruo cuyo principal objetivo es atrapar a los usuarios creándoles la necesidad de jugar a diario.
¿Y como se consigue esto? De una forma bastante astuta, dando relevancia a las misiones diarias. Bajo el concepto de misión diaria se esconde algo tan absurdo como obligar al usuario a repetir una y otra vez durante varios días un puñado de unas pocas misiones para conseguir puntos para diferentes cosas. Por ejemplo. El jugador que quiera subir la puntuación de cocina, pesca y joyería deberá realizar cada día una misión de cada cosa. Dicho de otro modo, el jugador siente la necesidad de conectarse cada día para realizar estas misiones, para no quedar atrás respecto el resto de jugadores. Y a esto le podemos añadir la semanal, misión de banda cuya periodicidad es, como su nombre indica, cada siete días. Si además a todo esto le sumamos que hay jugadores con varios personajes, el resultado es que necesitan de al menos un par o tres de horas cada día para cumplir con los objetivos básicos del juego, las misiones diarias.
Pero el despropósito no acaba ahí. Resulta que para mejorar una parte del equipo del personaje es necesario alcanzar la máxima reputación con una facción del juego. Si no has entendido esta frase da igual. El tema de fondo es que para conseguir esto, Blizzard obliga al jugador a realizar exactamente las mismas misiones durante un período de tiempo que puede ir de los 10 días a los 30, dependiendo del grado de adicción del jugador. Lo curioso es que muchos usuarios se quejan de lo repetitivo y aburrido que es, pero la gran mayoría las llevan a cabo hasta conseguir el objetivo.
En el sistema de logros, los hay que rozan la imbecilidad. Para conseguir ciertos logros es posible que el jugador se pase 20 horas seguidas ante la pantalla. Por ejemplo, hay algunos que consisten en pescar determinadas cosas consideradas raras. Que se consideren raras quiere decir que tienen una probabilidad del 0,1% de que salgan, así que hay jugadores que se ponen a pescar una rata gigante en las cloacas de una ciudad hasta que la consiguen. Cuando esto sucede, les salta el logro y suman 10 puntos. Pero es que hay personas que han reconocido haber estado 30 horas seguidas pescando, sin dormir. Otras aseguran haber estado más, pero a intervalos. Y logros como este de la rata hay más. Y hay quienes tienen varios logros conseguidos. Y hay quien los tiene todos.
Otro de los despropósitos de Blizzard es obligar al jugador a variarle la forma de interactuar cambiándole los ataques y defensas a su personaje. En cada nuevo parche es habitual ver quejas de usuarios que lamentan ver como su personaje pierde atributos por un lado y gana por otro, obligándoles a dedicarle horas y horas para aprender a usarlo de nuevo. Esto ocurrió con la llegada del nuevo parche 4 con la salida de Cataclysm.
Muchos usuarios se lamentaron de la modificación de talentos, de la reducción de sanación o de daño, de que hechizos que antes tenían ahora ya no estaban... Y para rizar el rizo, introdujeron la maestría, un atributo que ha obligado a todos los jugadores a empezar de cero a la hora de balancear el equipo de sus personajes. Esto implica dedicarle horas de pruebas, lectura de foros para contrastar opiniones, cálculos, tácticas y rotaciones. Y al final hay veces que el resultado sigue sin ser el satisfactorio.
Mensaje de Todo Pocket PC