Recientemente una historia que he tenido a bien protagonizar al menos con final feliz. A groso modo fue como sigue:
Ana (mi mujer) pierde el movil, un iPhone 4, cerca de la Junta (en León). Yo había activado el servicio "find my iPhone/Busca mi iPhone" hace algun tiempo por si pasaba algo. Me avisa de que no encuentra el movil y miro a ver si está en el coche. No está. Le digo que quizá está en casa, así que me dirijo a casa, llamo al móvil (lo que hacemos todos cuando se nos pierde) y nada, no aparece.
Le pido el usuario y contraseña y arranco la aplicacion desde el mio, otro iPhone 4, para localizar el suyo. Es un programa que te situa en un mapa usando el GPS perdido/robado.
Y de repente el disgusto. El movil se mueve. Alguien lo ha encontrado y lo ha cogido. Se mueve por la calle Reyes Leoneses, así que cojo el coche y voy a toda leche a ver si logro localizar a alguien en esa zona. Doy mil vueltas intentando localizarlo pero nada. Al rato aparece fijo y sin moverse en un edificio de Mariano Andrés. Y allá que me fui.
Compruebo que no se mueve y que es un edificio con bastantes portales. No me queda otra, hay que echarle huevos...Llamo al timbre de uno de los vecinos de ese portal..."si hola, perdone, soy vecino del 6º que he dejado las llaves en casa, podría abrirme?, gracias"...y entro. Cojo el ascensor...un portal con izda y dcha y 10 pisos. Casi nada.
Subo al último en ascensor. La aplicacion "Buscar mi iphone" tiene una opcion que hace que el movil que buscas emita un pitido al maximo volumen aunque esté en silencio. Así que le mando ese comando. Y voy bajando piso por piso a ver si hay suerte. Un portal entero...nada...siguiente portal...nada...
Ya solo me queda un portal. Con ninguna esperanza, subo arriba...voy bajando...sigo mandando el comando del pitido y de repente oigo a lo lejos un tenue pitido de un iphone...pego la oreja a la puerta de la casa que suena...DINGGGG...lo oigo...
Los nervios y la adrenalina por las nubes. DING DONG!!!...me abre una mujer de unos 50 años...le digo..."ese movil que suena ahí es mio".
La cara que me puso fue de hacerle una foto. Se quedo petrificada. "Si...eh...si, perdona, es que lo encontre hace un rato donde la junta...y bueno, me lo traje...ehhhh...bueno...si...no se muy bien como va...". Lo cojo, me lo dio de buenas maneras (todo hay que decirlo) y me fui.
Me subo al coche y pego un grito y un salto que el que me viera debió pensar que estaba loco.
Le he contado esta peripecia a mucha gente y todos se han quedado de piedra. Menudo cacharro...el iPhone 4 no es un movil cualquiera. Y el que lo diga, esta historia es un buen ejemplo de ello.



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